- Florencia Adorno

| CINE |

“Tienda de Unicornios” (2019, Comedia, Drama, Fantasía - Netflix) protagonizada y dirigida por Brie Larson, nos presenta a Kit, una artista rechazada en el mundo del arte. Podemos encontrar en la comedia fantástica a esta protagonista “única y diferente” dándolo todo, y en la parte dramática vemos a la sociedad y sus entornos rechazándola a ella y su visión, su creatividad. Aunque Kit quiere encajar, y aunque lo intente, no puede dejar de ser quién es.
Lo que me encanta de esta película es el claro cambio que transita Kit, desde niña tiene una personalidad extrovertida e increíblemente segura, pero claro, a los veintitantos todos transitamos el proceso de hacer algo con quién somos. La transición a la adultez es difícil para nuestra protagonista: en un mundo donde ya está todo dicho y hecho, donde parecen haber pavimentado todos los caminos y no quedan más opciones… pues todo está inventado y todo aquello es lo correcto… No hay mucho espacio para la creatividad, los colores y las formas cuando el arte es una caja gris que se vende por millones.

Kit no es la excepción en este difícil y un tanto turbulento proceso, ella siente la presión por progresar y tratar de cumplir ante la sociedad y sus padres. Pero lo que ocurre con las personas que expiran magia… es que atraen magia, y no hay nada en el mundo que pueda con esa fuerza que es más grande que nosotrxs; y cuando la magia llega a manos de nuestra increíble protagonista… solo puede hacer lo que mejor sabe hacer: dejarse llevar por su lado artista y creativo.
Ser creativo no es solo una característica más, es una forma de ser y ver el mundo. Sentir de una forma diferente nos hace vivir de forma diferente, y tal vez los caminos ya existan, claro… es más seguro lo que nos dicen que “debe ser”... pero tal vez animarnos a vivir a nuestro modo, creando y aventurándonos en nuevos caminos es lo mejor.
Puede que se sientan identificados con Kit, conformarse no está en su sangre, y lo “normal” está sobrevalorado… a muchos eso no nos representa. Ser tan ruidosos puede que asuste a los demás, e incluso a nosotros mismos… pero queremos ese más, y sí, necesitamos conocer las reglas y todo lo existente, vivirlo para saber qué no nos gusta y qué sí…, pero para crear necesitamos conocer todo esto para romper con esos lineamientos, experimentar y conocernos.

No necesitamos ser “únicos y diferentes”, tal vez no cómo Kit, quien es una chica unicornio, tampoco complacer a los demás y ser parte de todo lo normativo… Tal vez la magia está en apostar por esa mirada que todos tenemos pero no todos se animan a vivir. La creatividad como ejercicio, pero sobre todo por quienes somos, en nuestra vida diaria, está en la forma única en que vemos las cosas, tal vez notar algo que nadie más vio, sentir que podemos compartirlo, y llevarlo a cabo a nuestra forma, como nos salga… ya es crear.
por Florencia Adorno
Productora y Realizadora Cinematográfica y Multimedios. Futura Relacionista Pública. Amante del arte, la filosofía, cultura general, de lo simple y lo complicado.
- Giannina Artico

| DISEÑO |

Lila vivió su niñez entre trapos como dice ella. Viene de una familia donde abuelas y bisabuelas fueron modistas, hace alusión a la frase “lo que se hereda no se quita”. Sin embargo, más allá de que le encantaba dibujar, cortar telas y armar su ropa, eligió como carrera universitaria Administración. Pero no se preocupen, en un momento se dio cuenta que “algo” le faltaba y comenzó su carrera como diseñadora de Indumentaria.
Hoy en día es una gran diseñadora. Bonhomía su marca, está basada en el Zero Waste, es decir en un diseño y una moldería que dejen cero desperdicios textiles. Lo cual es muy beneficioso para nuestro planeta. Encontrar en nuestra provincia diseñadoras comprometidas en realizar un proceso de diseño sustentable es un orgullo.
No sólo es sustentable en su forma de diseñar, sino que también compra los textiles a comerciantes locales para disminuir la huella de carbono o compra textiles a la Cooperativa Inimbó de Chaco, donde fabrican textiles 100% algodón natural, trabajan con comercio justo, se conoce desde quienes hacen las fibras hasta quien las envía. Las invito a que visiten su Instagram @bonhomiastore y vean que su packaging también es sustentable y muy hermoso.
Dentro de la marca van a poder encontrar prendas increíbles, son atemporales, innovadoras y versátiles. En sus percheros encontré prendas con detalles de origami textil hasta con pequeñas vajillas de barro. Le gusta mucho diseñar prendas versátiles: hay blusas que tienen hasta tres formas de uso, ¡increíble!
¡Dato extra! Me comentó que está con muchas ganas de experimentar prendas compuestas por partes de barro. Su idea es que las piezas logren agrandar o ajustar el diseño y también quitarse. No se a ustedes, pero a mí no me quedan dudas que estamos frente a una ¡diseñadora 100% creativa!

¿Cómo comienza tu proceso de diseño?
La moldería es mi primer paso, el concepto de la colección siempre es el entorno, generalmente viajes, paisajes, una canción, un libro o una frase, muchas veces una sola frase y uno dice ya está, ya me inspiró y ya me imaginé todo.
Miró la tela y se me ocurren cosas, lo imagino en un lugar o por ejemplo me pasó con las salinas: voy siempre, soy de acá, las super conozco, pero un día después de volver de Córdoba y demás, volví a las salinas y cuando vi el piso ¡era un manto de tela! Era una textura hermosa, me imaginé las prendas, las texturas, sobre todo, los tejidos, los bordados.
¿Realizás colecciones anuales?
Hago colecciones cápsulas. El año pasado para el desfile de Eco Fashion Jujuy, armé una cápsula con inspiración en nuestra provincia, en Las Salinas, en El Pucará, en los colores tierra. A veces cuando las prendas de la colección cápsula gustan mucho replico la colección. Puedo variar algún detalle o color.
Ahora me capacité en tintes naturales, así que seguramente vendrán más colores, sin embargo, la mayoría de las prendas son en colores claros, blancas más que todo; es que para mí el blanco es sofisticación, es puro, es el nuevo negro.

¿Quiénes son las clientas de Bonhomia?
Las clientas van desde los 20 años hasta los 50 años, un poco más. Es una mujer que trabaja, que tiene una vida independiente y que es apasionada del diseño y de la naturaleza, la respeta mucho. No le gusta vestir “común”, le gusta ese toque de diseño que la diferencia y cuando salís a la calle y alguien te dice ¡wow donde lo compraste y eso donde lo venden! (Se ríe).
Tengo varias clientas que están ahí pendientes, que me mandan: “¿ay ya hiciste cosas? ¿Y esto lo volves a hacer?” o “paso a ver qué hay de nuevo” y a veces les digo no hay muchas cosas y pasan igual y se llevan todo. (Se ríe) Lo que más me encanta de haber fidelizado clientas es que compran y usan la ropa, que usen las prendas para mi es ¡Wow!
Siempre que voy a las ferias vuelvo tan emocionada porque me felicitan, me preguntan cómo se me ocurrió esto, y te dicen seguí así y es como que te llenan de esas buena vibra que es el motor para seguir, muy hermoso. Me motiva a seguir, es un camino lento pero satisfactorio.
¿Cómo manejas el tema de los talles?
Estoy trabajando siempre en 3 talles, algunas prendas son talle 4 o talle 5. Pero además si alguna clienta viene y me pide algo a medida, me tomo el tiempo y lo realizo. Talle MC (más chico), talle MV (me va), talle TE (te encontré), talle SH (si hay), talle AM (a medida).
¿En cuanto tiempo transformás una moldearía tradicional a una Zero Waste?
Como mucho un día completo, 24 horas. Es mucho tiempo invertido. En 15 min haces un molde de moldería convencional. Lo cortas y capaz en una hora ya tenes la prenda. En cambio, con el Zero Waste, hay que pensar, ver que encaje, que esto sí, que esto no, borrar, volver a hacer.
Yo trazo la moldería matemáticamente y sé que cuando la termino, está bien. Nunca fallé, muy pocas veces modifiqué algunas cositas. A veces lo resuelvo con algunas pinzas, o similares. Y eso le aporta al diseño. Me esmero y me esfuerzo, le pongo toda la atención a la matemática. Es entretenido, estás ahí haciendo y es como un crucigrama: me tiene ahí que salir hasta que salga.
Sé que te encargas de realizar todas las tareas en Bonhomia, contanos ¿cómo es un día emprendiendo?
Me levanto tempranito, desayuno una hora, porque miro las redes, me informo un poquito y arrancó 8:30 ,9. Y ahí ya empiezo a cortar, a coser y demás. Eso si ya están listos los moldes porque si no comienzo por la moldería convencional y pasarla al Zero Waste. Lo hago toda la mañana, a la hora del almuerzo paro, y continuo en la siesta hasta las 6 y 7 de la tarde y a partir de esas horas todo lo que es redes sociales y los fines de semanas, me ocupo de todo lo que es administrativo, precios, comprar insumos, etc.

Le pueden pedir una cita personalizada a esta bella diseñadora y las esperará en su taller- showroom donde sucede toda la magia. Ahí podrán ver sus prendas, probarse todo y realizar sus compras. Sus diseños parten desde los $3000 en adelante, también pueden encontrar algunos accesorios por menor precio.
Por Giannina Artico.
Diseñadora de Indumentaria. Amante de la moda y el estilismo. Te revelo lo mejor del rubro y mucho más.
Fotografía: Nora Dorado
- Pamela López


| ENTREVISTA |
Me pasaron su número de teléfono para contactarla, primero pensé en llamarla pero antes preferí enviarle un mensajito por WhatsApp, es entonces cuando abro su foto de perfil e inmediatamente reconozco los cerros de mi tierra querida, el lugar donde nací y me crié.
Ella está ahí, en la bella localidad de Purmamarca, relajada, sonriente y posando para la foto. Luce un atuendo negro, profundo, que contrasta con los colores del paisaje. Pienso que no podría tener una foto que la identifique más, una campera de jean muy canchera, un top y una pollera negra que deja entrever la figura de sus piernas.
Sin duda es un look osado, atrevido, así como lo es ella, Antonela Herrera, una joven jujeña diseñadora de indumentaria, que se atreve a la vida, persistente, soñadora que va cumpliendo sus primeras metas.
Tiene 28 años, es una orgullosa “coyote” egresada de la Escuela Normal Superior “Juan Ignacio Gorriti”, por lo que sigue siempre está en contacto con sus compañeros y amigos a pesar de que al finalizar la secundaria se fue a la provincia de Buenos Aires a seguir la carrera de Diseño de Indumentaria en la UBA (egresó en el 2017), lugar donde empezó a cumplir los sueños de plasmar su creatividad en hermosas prendas de vestir que sueña con venderlas en una tienda boutique en Purmamarca y que los de afuera vengan a conocer y a comprar en Jujuy.

Su abuela Ema fue su principal fuente de inspiración, se crio viéndola usar horas y horas su máquina de coser, creando todo el tiempo y justamente eso, el poder crear algo con tus propias manos, fue lo que la atrapó desde niña. Llegado un día Ema se fue a ver a su nieta a Buenos Aires y durante un mes estuvo allá ayudándola a coser las prendas para su tesis, en pocas palabras compartiendo la misma pasión.
Ahora Antonela se encuentra en Córdoba desde hace algunos meses. Desde allí diseña y envía sus pedidos a sus clientas y clientes que no dejan de acudir a ella a pesar de la distancia. Esa distancia, que hizo que no podamos vernos para esta entrevista, pero que no impidió que podamos conversar con ella a través de una charla telefónica que me resultó igual de emotiva e inspiradora que verla cara a cara. Hoy su sueño es tener su local de venta en Purmamarca y que los de afuera vengan a conocer y a comprar en Jujuy.

Antonela Herrera, diseñadora de Indumentaria
¿En qué momento de tu vida crees que tomaste la decisión de ser diseñadora?
Yo creo que fue ya en mi adolescencia, cuando estaba en la secundaria empezaba a intervenir mi ropa o le pedía a mi abuela, que a ella también la gustaba la costura, si me podía arreglar o hacer tal prenda. Así empecé a customizar prendas, incluso de mis amigas. Después tuve que decidir a qué me iba a dedicar, porque una cosa es que algo te guste y otra es dedicarle toda tu vida a una carrera. Entonces fue en 5° año cuando tomé la decisión de que si quería ser diseñadora y me iba a formar para esto, iba a buscar una carrera para tomarlo en serio y no ser autodidacta, quería tomarlo en serio y tener las herramientas que te da la universidad. Estudié en la UBA.
¿Cómo fue tu cursado en la universidad?
La Facultad es muy exigente, tenes que saber coser, saber hacer una moldería, todo, es una muy buena base, te entrena para poder materializar lo que tenés en la mente y cómo poder hacer lo que estás pensando diseñar.
¿Qué hiciste apenas terminaste la universidad, cómo te fuiste insertando en el mundo laboral?
Viste que la facultad te exige una tesis de grado, yo la hice sola porque quería hacer una tesis de Jujuy, en el cursado no podía hacer algo de Jujuy porque los trabajos prácticos te lo dan ellos. Entonces siempre quise hacer algo de Jujuy pero no tenía la oportunidad. Esa tesis fue algo que me súper sirvió para el después, porque con mi tesis pude presentar en el desfile de Jujuy Corazón Andino que se hizo en Posta de Hornillos, después las fotos del catálogo me sirvieron para presentarme en otros desfiles. Después me llamaron de la Asociación de Moda Sostenible Argentina (AMSOAR) y ahí fue como crear un vínculo muy fuerte con otros diseñadores que estaban haciendo lo mismo, es decir, creando moda a través de la sustentabilidad.

¿En qué pasarelas o escenarios luciste tus diseños?
Con la AMSOAR el año pasado en pandemia se hizo el Argentina Fashion Week donde tuve la oportunidad de participar, eso se hizo en Buenos Aires, conocí a diseñadores de otras provincias, fue una experiencia muy linda. También el año pasado en agosto se hizo el Eco Fashion en Jujuy, siempre se sortea una provincia y le tocó a Jujuy, lo organiza AMSOAR.

¿En qué te inspiras para crear tus diseños?
Me gusta la moda urbana, el pret-a-porter, la sastrería, me gusta esa moda más urbana, pero siempre trato de generar las prendas a través de, o textiles, o texturas o bordados artesanales. Por ejemplo había creado una campera de jean de corderito pero que los bolsillos tenían tejido en telar como muy autóctono, jujeño, porque lo hice con el telar, con lana de llama. Entonces siempre trato de darles a esas prendas referencias locales. En sí no dejan de ser prendas usables, como cualquier prenda que tengas en tu placard pero es una prenda que tiene un detalle o una referencia local. En la facultad teníamos una materia que se llama Diseño de Accesorios y que te permite crear tus propios avíos, entonces yo por ejemplo creé en mi marca, tengo patentado los botones de quinua, son botones de resina con semillas de quinua, tengo quinua blanca, quinua roja, por ahí le pongo plantitas o yuyos de cortadera del norte. La posibilidad de poder crear el propio botón con algo natural para mí es un montón, que tenga un botón artesanal y contarle a la persona “mirá el botón se hizo de esta manera, la semilla es del norte”, es como que le da un valor agregado a la prenda.

Wayna es tu marca ¿Cuándo la creaste y qué crees que las distingue de otro tipo de marcas?
Surgió con la tesis, empezó siendo un trabajo para la Facultad y terminó siendo hoy mi medio de vida, es mi plataforma para mi diseño. Wayna significa joven en aymara, elegí el nombre porque me gustó el concepto de juventud, no por una edad sino por el sentir que quizás con una prenda vos podes sentirte de esa forma. Las prendas que yo creo son modernas y atemporales, tengo un público que va desde los 20 hasta los 60 años. Por eso te decía de la atemporalidad, porque hay veces que el mismo blazer les queda bien a todas, que la prenda te haga sentir bien. Si hablamos entre las marcas que conozco de diseñadores de Jujuy u otras, yo creo que mi marca se distingue por el rubro de las prendas. Siento que si tuviera que definir mi marca, sería por la sastrería, me gusta mucho la sastrería, que a veces se la engloba solo en el saco de vestir, pero en realidad la sastrería se trata de una construcción de las prendas, yo puedo crear un top, una camisa, un vestido a través de la sastrería. Es como un trabajo manual, construcción, estar en el detalle, que las costuras sean prolijas, eso es una construcción sastrera de una prenda. Entonces creo que mis prendas tienen mucha sastrería en cuanto a los niveles de costura, de detalles, de calce.
¿Qué tipo de prendas tenés en tu marca?
Tengo muchos blazers, pantalones, camisas, chaquetitas.
¿Tenes alguna que sea tu favorita para diseñar?
Me encantan los blazers, porque creo que siempre tenemos que tener como un buen blazer en el placard, artesanal, de un buen material. Hay muchas marcas que usan materiales sintéticos y se terminan desgastando o haciendo pelusas.
¿Con qué materiales trabajas en tu marca?
Siempre uso fibras naturales, para hacer los blazers uso lino, quedan súper lindos, finos, elegantes y modernos. También trabajo con algodón de todo tipo, fibras naturales, bambula.

Volviendo a un tema que nos mencionaste ¿cómo definís la moda sostenible?
La moda sostenible tiene muchas variantes, mucha gente tiende a simplificar que sea algo fabricado a través del reciclaje, ¿no? o por ejemplo a través de la customización de las prendas o crear una prendas a través de otras, intervenirlas y reusarlas. Hay muchas ramas de la moda sostenible.
Después está la moda eco friendly que es tratar de diseñar prendas nuevas pero que no ingrese a la moda lineal de comprar, usar, tirar, sino que sean prendas de larga duración, que sean de fibras buenas, que no se desgaste, que sean atemporales. O sea, que sea algo que la persona que la compre la guarde y la use por 5 o 10 años. Por eso trato de hacer prendas atemporales, por ejemplo un buen blazer nunca pasa de moda, de buen calce, color atemporal por ejemplo el negro, el beige, gris, o blanco nunca pasa de moda.
Otra de las características para que la prenda sea sustentable es la construcción y la fabricación, generalmente todas las prendas se hacen en talleres y por cantidad, en cambio yo hago una o dos prendas, que tengan calidad y no cantidad, que sean únicas. Mis clientas valoran que las prendas son únicas, a veces hago una sola prenda y no hago más.

¿De dónde son tus clientas o clientes?
En el 2019 participé del Puro Diseño en Buenos Aires, era una feria con venta directa entonces pude hacerme clientas de ahí que hasta el día de hoy me siguen pidiendo cosas. Obviamente en Jujuy tengo muchas clientas que me dicen “Anto haceme tal cosa” y yo ya sé sus talles, medidas, todo, entonces confían directamente y hago directamente los envío. Mi viaje de ahora a México es tratar de ver si puedo vender allá, si les interesa mi idea de diseño allá y ver si se puede crear una red de venta. Me gustaría llevar diseños jujeños a otros países y pasar fronteras.
¿Qué es tener estilo?
Se confunde mucho tener estilo con estar a la moda, tener un estilo propio es algo que uno crea en base a su personalidad, su conducta, gustos. Tener hoy estilo es mucho más importante que estar a la moda, una persona lo va creando a través de los años.
Como diseñadora ¿qué consejos o tips nos podrías dar para ser creativas o creativos a la hora de vestirnos?
Creo que cuando vamos a renovar nuestro vestidor, debemos empezar gastando en las prendas que realmente necesitamos tener en el placard: un buen blazer, un pantalón, una buena camisa de lino, esas prendas sí o sí hay que tenerlas.
¿Cómo podemos intervenir las prendas que ya no usamos?
Si a veces es mejor recuperarlas, por ahí cuando la prenda está muy desteñida poder buscar la manera de teñirla. Podes optar por las versiones más industriales como por ejemplo las anilinas de color o sino yo también hice un curso de teñido para poder teñir con productos naturales como por ejemplo remolacha, la chinchilla, hoja de eucalipto, como ir viendo opciones o tener una versión más ecológica de intervenir. También se puede hacer con bordados a mano o detalles artesanales.
¿Tenes algún diseñador favorito?
Me gusta mucho la visión de diseñadora que tiene Stella McCartney, es una diseñadora que piensa en el futuro y en la sustentabilidad, tiene un concepto muy fuerte con respecto al planeta y a la conservación. También me gusta mucho Fraga que se inspira en la naturaleza para crear prendas, hace cosas de las mismas maderas de los árboles de las amazonas. Me gusta eso de tomar cosas naturales e intervenir las prendas. Por ejemplo el año pasado hice una capa de reina para la Escuela Normal, les hice una capa de lino, totalmente bordada a mano, con detalles de fibra de algodón

Por Pamela López
Redactora.
