- Macarena Mulqui

| ALIMENTACIÓN CONSCIENTE |
Maternarnos desde la alimentación es ser concientes de lo que nos sube o nos baja la energía. Una vez que nos conocemos, crear hábitos es indispensable.

Maternarse es cuidarse a sí misma y los espacios importantes de la vida, con mucha consciencia y todo el amor posible.
Esto nos lleva a buscar nuestra salud, equilibrio y bienestar. Y para ello debemos conocernos. Es por eso que es importante hacernos estas preguntas:
¿Qué me hace feliz comer y qué como por inercia?
¿Cómo me sientan las diferentes comidas?
¿Qué síntomas tengo? (acidez, reflujo, constipación, retención de líquido, etc.)
¿Cómo es mi tránsito intestinal? Etc. Etc.
Maternarse a sí misma es un arte y como todo arte hay que aprenderlo con paciencia y perseverancia.
La vida misma es cíclica y cambiante por eso nuestros estados de ánimos y disponibilidad nos van cambiando, lo importante es no perder el eje, MI EJE, qué soy yo misma, en esta nueva filosofía de vida. Para estar en tu eje, te recomiendo:
Autoconocimiento constante: obsérvate, cómo es tu digestión, tus estados de ánimo.
Busca esos espacios de actividad física como más te gusten. Si no sabes por dónde empezar, comenzá recordando qué te gustaba hacer cuando eras chicas (Bailar, nadar, andar en bicicleta, etc.). ¿Me gustan las actividades solas o en compañía? ¿Prefiero en un espacio cuidado o al aire libre? Permitite COMENZAR y respetar esos días y horarios pautados, sin poner excusas de último momento.
Cultiva una forma de crear tu salud, de construirla día a día con pequeños hábitos.
En el autoconocimiento podrías ser pensar y reconocer a ese niño interior que aprendió a relacionarse con la comida, que esa comida nos marca una historia familiar también. ¿Qué lugar tiene el alimento en mi vida? ¿Qué aprendí de mi alimentación en mi niñez? ¿Qué se vivía el rededor de esa mesa familiar? ¿Cuáles eran los mensajes en esas conversaciones?
Esto y muchísimas cosas más son las que fueron formando nuestros hábitos, nuestras elecciones en un comienzo, luego las fui modificando de acuerdo a los cambios en cada etapa de la vida.
En este autoconocimiento también es importante reconocer nuestras debilidades y fortalezas, para trabajar sobre ellas. Con respecto a los hábitos podemos pensar:
¿Cómo es mi ingesta de líquido?: ¿Llego a los 2 litros de agua por día?
¿Consumo frutas diariamente? ¿Cuántas?
¿Organizo mis comidas?
¿Tengo tiempo para las compras o como me organizo para tener los insumos en casa?
¿Cómo preparo mis comidas?
¿Cuánta comida ultra procesada incorporo en mi día a día? ¿Cómo podría reemplazarla?
Y con un pequeño cuestionario que te vaya surgiendo anota las ideas que aparezcan como solución a esos plantes. Intenta ir cambiando de a una por vez y semana a semana podés ir incorporando nuevos desafíos y chequeando que vas por un buen camino, al sentirte mejor y más conectada con esta toma de decisiones constante que vas haciendo con tus hábitos. También es posible nuevos replanteos y nuevas formas de ver las cosas cuando vas transitando este hermoso camino.
Maternarse también es ocuparse de la salud, realizando todos los controles anuales de rutina.
Maternarse no es juzgarse ni buscar culpables de lo que nos cuesta más, Maternarse es aceptarse, quererse y mirarse al espejo con amor, permitiéndonos ser diferentes a los esterotipos planteados por la sociedad.
Maternarse es ir despacio, o a MI RITMO, al que yo puedo en este momento, nada nos corre y tenemos tiempo para disfrutar de este camino.
Y recuerda que todo los pequeños cambios sostenidos en el tiempo nos llevan a grandes metas y a cumplir grandes objetivos.
Por Macarena Mulqui. MP 0070
Lic. en Nutrición. Creadora de Bio Jujuy.

En una tarde de emociones compartidas, el Centro Cultural Éxodo Jujeño se convirtió en escenario de algo más que una presentación literaria: fue un acto de justicia con la memoria barrial. El martes, vecinos y autoridades celebraron el nacimiento del libro digital “Los barrios, sus historias y su gente”, una obra coral que revive las raíces, los rostros y los rincones del barrio Santa Rosa, uno de los sectores más entrañables de San Salvador de Jujuy.
La sala estaba llena. No solo de personas, sino de recuerdos. Había abrazos apretados, ojos brillosos y guitarras criollas. Los Hermanos Valverdi y los Hermanos Paredes pusieron música al encuentro, pero los verdaderos protagonistas eran ellos: los vecinos que contaron, escribieron y dejaron su huella en este libro que, más que una publicación, es un acto de amor colectivo.
La historia contada por su gente
“El barrio Santa Rosa antes era un barrio muy unido, se trabajó muchísimo cuando nos lo entregaron… no teníamos nada, todo lo hicimos a pulmón”, recordó emocionada Rosa Yolanda de Agüero. Su testimonio, como tantos otros, forma parte de un archivo vivo, una memoria tejida con anécdotas, progresos y luchas compartidas.
En cada página del libro, late el esfuerzo de generaciones que hicieron rifas, vendieron empanadas, gestionaron cloacas, luz, gas y teléfono. Que caminaron kilómetros antes de tener colectivos. Que se organizaron, se ayudaron y construyeron comunidad cuando no había nada.
Una obra participativa
Coordinado por el Concejo Deliberante de la ciudad, el libro se organizó en capítulos como “Raíces de Santa Rosa”, “Vecinos que inspiran” y “Fotos que hablan”, entre otros. “Es un libro absolutamente participativo”, explicó Lisandro Aguiar, presidente del Concejo. “Lo hacemos desde la institución, pero son los vecinos quienes lo escriben. Es su historia, su voz, su mirada”.
La obra también tiene un fuerte componente tecnológico: se entregaron imanes con un código QR que permite descargar el libro desde el sitio oficial del Concejo (www.cdjujuy.gob.ar), facilitando así su acceso a toda la comunidad.
Identidad que perdura
El concejal Mario Lobo, vecino del barrio, no ocultó su emoción: “Santa Rosa tiene un significado muy importante en mi vida. Hay cosas duras que me marcaron, pero también muchas que me hicieron seguir adelante”. En su voz resonaba algo más que orgullo: resonaba pertenencia.
En tiempos donde la fugacidad domina, esta iniciativa apuesta por lo contrario: por dejar huella. Por escribir lo que suele olvidarse. Por demostrar que cada barrio es una pequeña patria con héroes anónimos, instituciones queridas y esquinas llenas de historia.
Hoy Santa Rosa tiene su libro. Su historia ya no es solo oral ni apenas nostalgia de sus mayores. Hoy Santa Rosa se narra a sí misma, y lo hace con la fuerza de quienes saben que recordar también es construir.

En el marco de los festejos por el cuarto Aniversario del Club de Emprendedores, la institución municipal que nuclea, capacita y guía a los creativos de la ciudad lo celebró con una jornada de comercialización en su tradicional espacio de todos los sábados, en el corazón del Parque San Martín.
Sobre el particular, el director de Emprendedores, Gastón Aguilera, comentó, “celebramos, como todos los años, en el Patio que es una de las expresiones más grandes que tiene el Municipio y representativa de nuestros emprendedores; se realiza todos los sábados del año, sin faltar nunca, donde participan -por turno-unos 80 emprendedores y hay más de 250 que están bregando por un lugar en este espacio”, y aclaró, “estamos no solamente los sábados sino también dos domingos al mes”.
Aguilera describió al Patio de Emprendedores Sostenibles como “un lugar de paso, donde el emprendedor viene, está un tiempo, crece, se consolida, y empieza a adquirir nuevas herramientas para escalar sus proyectos; esa es la intención del Patio Emprendedor, más que ser una feria es un lugar de paso en el que el emprendedor valida su idea y continúa en el camino del crecimiento de su proyecto”.
En referencia a esta aniversario particular, sostuvo, “este aniversario es la culminación de lo que fue la Semana del Emprendedor, en la que todos los días desarrollamos actividades en el Club donde nos estuvieron acompañando los emprendedores en cada una de las charlas; esperamos que esto siga creciendo y que la comunidad emprendedora también lo haga

