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La guía legal para decidir con la mente sabia.



Spoiler: no hay respuestas correctas. En este dilema donde se mezclan las emociones, el “qué dirán”, los mandatos y las modas sobre qué es ser cool o progre, lo mejor es elegir hablando y decidiendo a conciencia. Para lograrlo, es fundamental conocer las opciones y —por qué no— asesorarse legalmente antes de marcar el rumbo.


Sin desmedro del afecto que reina en estas uniones, debo decirles que la estructura de un vínculo no es solo una decisión romántica: también es social, estratégica y patrimonial.


Aquí lo importante es despejar la mente emocional por un lado, la racional por el otro, y combinar ambas en lo que la psicología llama: Mente Sabia. Para ayudarte con la parte racional de la ecuación, repasemos las particularidades de cada escenario para que decidas si prefieres el matrimonio (y qué régimen aplicar), una unión convivencial o un concubinato no registrado.


En esta primera columna, comenzamos por la ecuación económica:

El matrimonio es la institución que más solidifica la unión, ya que genera efectos jurídicos inmediatos y es el vínculo más fácil de probar al reclamar derechos. Detallemos las diferencias patrimoniales clave:



1. Manutención

Al separarse, si uno de los cónyuges padece una enfermedad o incapacidad que le impide autosustentarse, el otro deberá proveerle una cuota alimentaria. En el caso de los convivientes (registrados o no), este derecho no existe; solo los hijos tienen derecho a percibir alimentos.


2. Regímenes patrimoniales en el Matrimonio

Existen dos formas de organizar los bienes. Si no eligen una, el Registro Civil aplicará la primera por defecto:


Comunidad de Bienes: El patrimonio se fusiona a partir de su celebración. Al separarse, los bienes adquiridos durante el matrimonio se dividen 50/50, sin importar quién los compró o a nombre de quién se pusieron. Para vender o gravar un bien, se necesita el asentimiento del otro. Excepción: herencias y regalos siguen siempre serán considerados bienes propios.


Separación de Bienes: Los bienes anteriores y posteriores son propios y de libre disposición. La gran excepción es el hogar familiar: para venderlo o mover sus muebles, se requiere el asentimiento del otro, aunque el inmueble sea técnicamente de uno solo. La ley protege siempre la vivienda familiar por sobre el derecho a la propiedad privada.


Dato clave: Según el régimen, también se pueden unir (o no) las deudas. Es vital conocer el scoring crediticio de tu pareja, ya que su actitud frente a sus obligaciones puede afectarte en el futuro. El régimen elegido se puede modificar después de dos años.


3. Régimen de Convivientes

La convivencia no fusiona patrimonios. Lo que está a nombre de cada uno sigue siendo suyo al separarse, a menos que se pruebe tangiblemente que fue comprado con aportes del otro. En bienes no registrables (como electrodomésticos), pertenecen a quien conserva la factura/recibo; de lo contrario, se dividen 50/50.


4. El factor inexorable: La Muerte


Este es un punto crucial donde las diferencias se acentúan:


Herencia: El cónyuge hereda automáticamente, en cambio el conviviente, no. Éste último solo puede recibir bienes si el difunto dejó un testamento expreso cediéndole su "porción disponible".


Vivienda: El cónyuge supérstite tiene derecho a quedarse en el hogar familiar de por vida y gratis. El conviviente solo puede hacerlo por un máximo de dos años, siempre que acredite que no tiene medios ni otro inmueble para mudarse, y pierde el derecho en cuanto se vence el plazo o forma una nueva pareja, lo que ocurra primero.


Pensiones e Indemnizaciones: Para cobrarlas se pide al conviviente acreditar al menos 5 años de convivencia (que puede reducirse a 2 años si hay hijos). El cónyuge accede a la misma directamente con solo acreditar la partida de matrimonio.


5. Obra Social


Ambos tienen derecho a ser incluidos por el titular. Sin embargo, al separarse, el conviviente pierde el beneficio instantáneamente. El cónyuge, en cambio, lo mantiene por 3 meses más (solo para urgencias y tratamientos en curso) contados a partir de la Sentencia de Divorcio.



Lo importante es conocer el derecho para tener esa conversación pendiente y tomar una decisión consciente. Nadie niega que pueda ser incómodo, pero créanme: es mucho más incómodo "desayunarse" estas sorpresas en medio de un divorcio o un sucesorio. No decidir también genera efectos... y la mayoría de las veces, no son los deseados.


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Por Patricia Tabera


  • Socia de los estudios jurídicos Tabera & Quiroga y Espada & Tabera

  • Fundadora de la Organización de Consumidores de Jujuy y del Círculo de Abogadas


Fotos: Canva


 
 
 

Más de quince autores y autoras representan a la provincia en la 50ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, llevando la riqueza, diversidad y vitalidad de la literatura jujeña a uno de los escenarios culturales más importantes del mundo hispanohablante.


La literatura jujeña vuelve a ocupar un lugar destacado en uno de los escenarios culturales más importantes de habla hispana. En la 50ª edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, más de quince autores y autoras de la provincia presentan sus obras, consolidando una presencia que refleja la riqueza, diversidad y vitalidad de la producción editorial local.


Narrativa, poesía, historia, tradición oral, literatura infantil y proyectos editoriales independientes conforman una programación que da cuenta de la amplitud de voces que hoy construyen el panorama literario jujeño. Esta participación no solo visibiliza el talento de escritores consagrados y emergentes, sino que también fortalece el vínculo entre la cultura jujeña y los lectores de todo el país.


Entre las obras que forman parte de esta destacada agenda se encuentran títulos como Asombros, de Carmen Chauque; ¿Qué hago en Jujuy?, de Patricia Cristina Monzón; Manka Fiesta y Burritas Lecheras, de Mario Tolaba; y Aromas y Sabores del NOA, una propuesta que incorpora la identidad gastronómica regional al universo editorial. A estas se suman publicaciones que abordan memorias, historias y nuevas miradas sobre el territorio y su gente.


Uno de los aspectos más valiosos de esta edición es la participación de jóvenes escritores. El proyecto Historias que dan miedo, impulsado por estudiantes del Bachillerato Provincial N.º 2, representa una muestra inspiradora del poder transformador de la escritura y del lugar que las nuevas generaciones ocupan en la construcción del futuro cultural de la provincia.


La presencia de Jujuy tendrá uno de sus momentos más significativos el próximo 8 de mayo, durante el tradicional Día de Jujuy en la feria, una jornada especialmente pensada para celebrar y proyectar la identidad cultural de la provincia. Allí, la literatura se convertirá, una vez más, en puente entre territorios, generaciones y miradas, llevando la voz de Jujuy a nuevos lectores y reafirmando el valor de sus historias en el mapa cultural argentino.

 
 
 

La vidente, médium y terapeuta holística llega al norte con una charla en Jujuy y un seminario en Salta para compartir herramientas de sanación y trabajo energético.



Maru Amor hace honor a su nombre (sí, realmente se llama Amor): es una caricia de alegría y ternura en su forma de vincularse con los demás. Pero también se percibe una personalidad curtida, la marca de quien las ha vivido. Y su historia, sin dudas, impacta: por lo profunda, lo inverosímil, lo conmovedora y lo extraordinaria.


Hace más de seis años convirtió su don en su trabajo. Pero el camino hasta animarse a aceptar y habitar eso que durante mucho tiempo le generó miedo y dolor no fue fácil: fue largo, duro, y aprendido a la fuerza. Una experiencia cercana a la muerte la hizo “volver” a este plano de otra manera, a darle sentido a todo lo que percibía, a sanarse primero y, después, a animarse a compartir sus dones con quienes estén dispuestos a recibirlos.


Maru Amor es médium y vidente (aunque insiste en que todos lo somos), es actriz, speaker y —como ella misma dice con orgullo— un poco “bruja”. Conversamos con ella sobre su historia, sus luchas y, finalmente, la luz que encontró al animarse a vivir en coherencia con quien es.


Sabemos que tuviste en tu vida experiencias muy fuertes, cercanas a la muerte. ¿Cómo influyó tu historia en lo que hacés hoy?


En realidad todos somos videntes y todos somos médium, todos nacemos con este don. Algunos lo traemos innatamente mucho más desarrollado. ¿Qué significa innatamente? Que ya nacemos con esto, como hay nenes que por ahí los ves tocando el piano a los tres años y decís “qué locura”, lo traen de otra vida.


¿Cuándo te das cuenta que podías percibir otras energías, otras presencias?


Yo de chiquita tenía el don bastante desarrollado, y me daba miedo. Después, de adolescente, literal miedo, porque se me movían las cosas, sentía. A los 15 años predije la muerte de mis primas, ese fue como el primer shock para mí. Y siempre tuve como algo especial. Mi mamá se sentía mal y yo le ponía las manos intuitivamente en la panza y se le pasaba. A partir de los nueve años empezaron a hacerme estudios, tengo recuerdos de que me ponían cositas en la cabeza. Ya de más grande, había tenido a mi hijo, y sí fui al psiquiatra. Eran voces en la cabeza, que no lograba identificarlas, que no las podía discernir. De hecho, a los 19 años fue la primera vez que vi el aura de una persona en un trabajo, y salí corriendo, llorando.


¿Y tu familia cómo vivía lo que te pasaba?


Yo no vengo de una familia "muy normal". Mi papá siempre curó el empacho. Si bien era empresario, hacía eso fuera del trabajo. La gente llegaba a él a través del boca en boca


¿Y cómo fue tu búsqueda con toda es información que te llegaba?


Yo de chica empecé en una búsqueda. Nací católica, mi familia es toda católica. A los 12 años iba a los templos. Después estuve dos años en el judaísmo, me hice pasar por judía. Fui buscando en la religión una respuesta.

A los 12 años me hice amiga de una chica de la morgue del hospital de mi barrio. Me dejaban pasar y yo jugaba a pasarle la mano a los cuerpos y mi amiga miraba en el acta a ver si yo adivinaba el nombre. Para mí era un juego, yo decía que quería ser médica forense, Ya había algo con todo eso.



El momento que cambió todo


Se que hubo un quiebre en tu vida, un punto de inflexión que te hizo ver todo con un nuevo sentido. ¿Nos contas de tu experiencia internada?


A mis 32 años me dio un cálculo renal y una bacteria intrahospitalaria. No le pegaban a la medicación. Estuve 15 días internada. No sabían qué era. Yo estaba toda inflada, parecía embarazada de cinco meses. Era líquido que había generado mi cuerpo en defensa a esa bacteria en la vejiga. Esto generó un paro cardíaco de minutos.


¿Qué recordás de ese momento?


Yo estuve del otro lado. Nosotros tenemos diferentes etapas, no es que directamente te vas por un túnel. Yo estaba en un campo, muy lindo, con flores, se sentía el aroma a rosas, rosas, rosas. Y es una paz absoluta. Acá ni el Buda más grande, ni la meditación, te hace alcanzar esa paz. Yo no quería volver.

Mi mamá gritaba y cuando dijo “hija volvé por Fran”, que es mi hijo, ahí volví. Después estuve casi dos días sin abrir los ojos, pero mi corazón empezó a latir muy lento. Yo sé lo que es que te duela el corazón, porque era una piña… tardaba… otra piña.


¿Qué pasó después de esa experiencia?


Cuando salí ya no lo podía evitar. Primero la respuesta me la busqué para mí, porque necesitaba entender qué pasó. ¿Qué es lo espiritual? ¿Qué son las constelaciones? ¿Qué son los registros? Yo fui primero para mí, para sanar yo.



Aprender a canalizar lo que llega


¿Cómo es hoy convivir con esa mediunidad?


Antes era un bullicio constantemente en mi cabeza, de no entender qué me hablaban. Hoy ya me dedico a esto, entonces, por así decirlo, me dejan tranquila.

Primero la información pasa por la cabeza, luego por el corazón y sale por la boca. Pero si no sabés lo que está pasando, queda en la cabeza, y queda con dolores. Cuando lo sacás afuera, de algún modo, eso se va.


¿Cómo empezaste a formarte?


Empecé a estudiar. Siempre digo que es como una facultad, sabés cuándo empieza pero no cuándo termina. Vas aprendiendo, y es como todo en la vida, te quedás con lo que más te resuena. Todos somos videntes, todos somos médium. Siempre recomiendo empezar con Reiki porque te ayuda a protegerte y a limpiarte.


¿Te costó dedicarte a esto, el saber que en la sociedad puede haber prejuicios o resistencias?


Yo nunca me enfoqué en los otros, sino en mí. Lo más difícil fue aceptar yo que tenía este don. Ya no me podía hacer la boluda, no lo podía negar.

Trabajaba con mi papá y eso fue lo que más me costó, dejar la empresa, dejar mi zona de confort. Tuve casi nueve meses dos trabajos: uno en el que cobraba y otro en el que no. Primero cobraba con chocolates, después con regalos… hasta que un día dije “chau”, emprendo.


Hoy ayudás a muchas personas. ¿Sentís que tenes un poder, como el ser "dueña de la verdad"?


En algún punto sí, soy dueña de la verdad, pero de la verdad de tu vida. Yo no cuento futurología. Cuando alguien se para adelante tuyo y te cuenta sobre tu vida, es la verdad porque vos la viviste.

Yo lo que hago es abrir campos energéticos, un campo mórfico o cuántico. Se abre y se cierra. Se desbloquean karmas, patrones familiares, para crecer y evolucionar.


El tema no es a dónde vas a llegar, sino cómo llegás . No es lo mismo llegar con una mochila pesada que llegar liviano.



Herramientas para la vida cotidiana


Contanos sobre tu visita al norte argentino ¿Cómo será la charla en Jujuy y el seminario en Salta?


Yo amo Salta. Siempre digo que mi final de vida va a ser ahí. Formé mi familia del corazón allá. Hace varios años que atiendo en Salta, empecé a hacer comunidad. El año pasado di mi primer seminario y a partir de eso surgió Jujuy.

La charla en Jujuy va a enseñar muchas de las técnicas del nivel 1 del seminario.

Van a aprender lo básico del manejo de las energías: cómo se sienten, cómo evitarlas, cómo pasan en el cuerpo. Porque todos sentimos la energía. Mucha gente viene diciendo “no creo en nada” y se van diciendo “guau, hay algo más”


¿Y el seminario en Salta?


El seminario es más profundo. Voy a trabajar desde lo sutil y brindar herramientas energéticas. En Salta hay constelaciones en vivo.


¿Qué te gustaría que se lleve la gente?


Se trata de aprender a manejar y entender las energías energías. Todo esto es por vibración: si tenés que estar, vas a estar, si es tu momento.


Quienes deseen acercarse a esta propuesta podrán participar de una charla abierta en Jujuy, el jueves 23 de abril a las 18 horas en el Teatro Mitre, con entrada libre y gratuita. La experiencia continuará en Salta el viernes 24 de abril, de 19 a 22 horas, en los Salones UTHGRA (Mitre 966), con un seminario más profundo para quienes quieran seguir explorando este camino. Las entradas para el encuentro en Salta se adquieren de manera online aquí.




por Raquel Abraham

Periodista y comunicadora. Amo contar historias propias y ajenas.


 
 
 

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