• Inés Aid

La espiritualidad en tiempos de crisis

#MundoInterior


Me pidieron que escriba una breve descripción de quién soy y qué es lo que hago. Esto cada vez me cuesta más, porque creo en la unidad con el todo.

Pero a modo de presentación voy a intentar hacer lo mejor...


Dra. Inés Aid.


Les voy a contar quién vengo siendo durante esta Pandemia...

Hoy la mayor parte de mi día a día está destinada a sostener a mis 2 hijos, soy la mujer madre de una adolescente, Ámbar y un niño pequeñito, Benicio. Después soy la mujer laburante, médica psiquiatra, homeópata y consteladora que sostiene a sus pacientes en sesiones por videollamadas, por zoom, por mensajes. Además doy clases y lidero grupos de Transformación personal a través de las Constelaciones Familiares. Y me hago el tiempo para ser la novia que quiero ser para mi pareja. Ustedes se preguntarán: cómo se hace para sostener tanto y no morir en el intento?

Es que también existe dentro de mí, la mujer espíritu, la sacerdotisa.

En mi opinión, sólo podemos sostener y no morirnos, cuando nos sentimos sostenidos por algo más grande. Eso deseo transmitirles con esto que escribo, que sí podemos volver sagrado lo cotidiano, que la espiritualidad no es algo que alguien nos pueda dar, está adentro nuestro y generalmente "emerge" en las crisis, en las situaciones que nos ponen de rodillas del agobio emocional.

Aquí mismo quisiera darle lugar a la mujer niña y adolescente que fui...

A mis 11 años muere mi papá de un cáncer de pulmón. La noche anterior soñé que la virgen me decía que fuera a juntar flores. Cuando me levanté, desperté a mis hermanos y primos, estuvimos hs. por el barrio juntando flores hasta que volvimos a mi casa y nos encontramos con la escena: mi mamá abrazada a la niñera contándole que mi papá acababa de morir. Me surgieron tantas preguntas existenciales que me refugié en los libros, estar sola y leer era mi mejor plan, algo dentro mío se calmaba y tenía la certeza de que para algo me serviría todo ese conocimiento que iba adquiriendo, aprendí sobre religiones de todo el mundo y de astrología.

A los 19 años me enfermé muy grave, tuve una trombosis venosa profunda, después de una semana en terapia intensiva, tuve un sueño lúcido con la virgen que me decía que todo iba a estar bien, al otro día me dieron el alta.

Verán, he sobrevivido a situaciones dolorosas, de las peores que puede experimentar el ser humano, estarán diciéndose: a mí no se me apareció la virgen!

Esa es mi historia, diferente a la de cualquier otro. Ni mejor ni peor. Así, he llegado a mi propia definición de espiritualidad: para mí es la fuerza motora interior que nos permite obrar milagros en nosotros mismos. Léase milagros, como resistir, sobreponerse, ser resiliente.

He buscado respuestas a mis preguntas por mucho tiempo afuera, he preguntado a maestros, guías, al tarot, a mis distintos terapeutas. Todo el recorrido me fue llevando de nuevo a mi centro, a mi espacio sagrado desde donde hoy puedo ayudar a otros.

En esta nueva Era de Acuario, estamos frente a una oportunidad única de renovar nuestra luminosidad y amorosidad. Todos deberíamos ocuparnos de influenciar positivamente al otro para que se sume a este proyecto humanitario, en el cual las jerarquías angelicales y muchos seres de otros planetas están colaborando permanentemente de maneras infinitas.

Desde mi humilde lugar, me ocupo hace años de esta tarea estupenda e intensa: acompaño a las personas a sanar las raíces de los conflictos desde lo más profundo. Esta original terapia holística apunta a:

  • Reconectar con el propio diamante de nuestra esencia.Dar vida a nuestro infinito potencial y aprender a mantenerlo vivo.

  • Madurar emocionalmente para que ningún acontecimiento produzca desequilibrios que nos enfermen.

  • Corregir incoherencias entre los planos mental, físico, emocional y etérico.

  • Reubicar a la persona en la línea de destino correspondiente a su nivel evolutivo, brindando la "brújula" para orientarse.

EMPODERAMIENTO ESPIRITUAL


La conexión con nuestro centro o espacio sagrado, es imprescindible en el camino de luz para volver a nuestro eje, soltando todas aquellas cosas de las que nos hicimos dependientes o que queremos controlar.

Descansamos cuando entendemos que sin la coparticipación de la voluntad Divina nada se logra, y en certeza de que tenemos el poder, además de las fuerzas necesarias,para co-crear lo que queremos: nada es imposible.

Para esto es indispensable recuperar nuestro poder personal, más allá de si tenemos una creencia religiosa o no, de si tenemos afinidad con una deidad o no, debemos aprender a expresar sólo lo que queremos y nos es útil. Decir sólo lo que conviene a nuestra evolución es una manera de forjar y plasmar la realidad como seres poderosos que somos, capaces de lograrlo.

Entonces, la propuesta que les dejo es evitar el "NO" en lo posible y hablaremos como si lo deseado ya se hubiese logrado, sin usar expresiones tales como: "no creo que... no sé si podré..." cambiándolas por: "ya se dio... ya se logró".

En lugar de contar nuestros pesares, preocupaciones, enfermedades, nos expresaremos así: "hasta hace 5 minutos yo era diabética...hasta ayer estaba histérica y harta de vivir...fui hipocondríaca...hasta esta mañana tenía pánico...".

Este paso es importante para poder conectarnos con el "SI", con la oportunidad de corregir y sanar lo que nos afecta y aflige. Si de manera contraria lo decretamos negativamente será más difícil de disolver y solucionar porque nosotros mismos, con nuestro poder, le ponemos un freno, no importa la terapia que nos sostenga.



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